RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA

Colaboramos con el proyecto solidario Sahrawi Lives Matter 

En un contexto especialmente marcado por la necesidad de acciones solidarias y entrega a los demás, desde Goikoa nos sumanos como colaboradores al proyecto Sahrawi Lives Matter que se desarrolló en los meses de septiembre y octubre.

Se trataba de un reto deportivo solidario dirigido por la organización Asociación de Trabajadores y Técnicos sin Fronteras de Navarra, de la mano de Joseba Alzueta, voluntario de la asociación, compañero de Goikoa y cara visible del reto

El objetivo del proyecto era recaudar fondos para los refugiados saharauis que, desde hace más de 45 años, viven una grave crisis humanitaria marcada por la precariedad y falta de alimentos. Para ello, Joseba Alzueta realizó corriendo el Camino de Santiago en 23 etapas que comenzaron en Roncesvalles el día 26 de septiembre y que finalizaron el 25 de octubre en Santiago de Compostela. Un total de 758 kilómetros que el sangüesino recorrió a una media de 30 km/día portando una mochila como símbolo de la pesada carga del pueblo saharaui.

Un reto que Alzueta afrontó con fortaleza y con el gran apoyo del equipo de Goikoa, pero que no estuvo exento de contratiempos, ya que el confinamiento de la cuidad de León y consiguiente desvío por Astorga, o la leve lesión que sufrió a menos de 180 km. de la meta, alargaron el camino. No obstante, a pesar de las adversidades y gracias a su esfuerzo, finalizó con éxito el reto consiguiendo, no solo llegar a la ciudad de Santiago como estaba previsto, sino recaudar dinero que irá destinado a mejorar las condiciones de vida de la población refugiada saharaui.

 

Entrevista a Joseba Alzueta

Joseba Alzueta Sola trabaja en Goikoa desde hace casi una década como Controller. Hoy nos cuenta, en primera persona, cómo vivió el proyecto y qué ha supuesto para él esta aventura solidaria.

«Mis compañeros fueron parte de la “gasolina” para llegar a Santiago»

Además de trabajador de Goikoa, en tu tiempo libre eres voluntario de ATTSF Navarra ¿qué te llevo a hacerte voluntario?

Hacía tiempo que tenía en mente colaborar con una ONG de forma recurrente. De forma esporádica, realizaba donaciones a ciertas organizaciones, pero quería hacerlo de forma continua. Además, buscaba una ONG local de este tipo para, en un momento dado, abrirme las puertas a realizar un voluntariado en destino.

El desencadenante para hacerme voluntario fue la lectura de un libro escrito por Tony Robbins que me condujo a tomar acción, además de la influencia de mis padres, ya que desde pequeño les he visto colaborar en distintas iniciativas de organizaciones de ayuda a gente desfavorecida. Son miembros desde su fundación de la Asociación Puente Solidario de Sangüesa, que apoya desde sus inicios a la causa saharaui. Recuerdo los veranos en los que acogimos en casa a chicos de los campos de refugiados. Ahí quedé marcado.

¿Qué ha supuesto para ti este reto?

Ha supuesto un crecimiento personal superlativo. Además de lo que supone en la vertiente física, una vez inmerso en el reto me he dado cuenta de la importancia de dominar el aspecto mental para poder llevarlo a cabo. Puedes estar bien en el plano físico pero como tu mente se encuentre en una espiral negativa, es muy complicado de revertir y alcanzar el objetivo.

Además de esto, ha hecho falta un equipo de 10 personas y patrocinadores, para hacer realidad este proyecto. Me he dado cuenta de algo que, en principio, puede ser muy obvio, pero es que las organizaciones salen adelante por las personas que se encuentran dentro de ella. Y en este proyecto, este equipo ha remado en la misma dirección para poder completarlo.

¿Qué fue lo más difícil del proyecto?

Quizás coordinar “todas las patas de la mesa” de las que se componía este proyecto para poder concretarlo. Recuerdo la tarde en la que percibí que la ONG cojeaba en la vertiente de comunicación y redes sociales. En mi opinión era un aspecto clave, así que le dije al director que confiase en mí y que me dejase contar con 1 ó 2 personas nuevas para este proyecto. Contacté con Pili y Sara, 2 amigas que a nivel profesional trabajan en el ámbito de la Comunicación. Me dijeron que sí en esa misma llamada que les hice y su aportación ha resultado fundamental. Se nota cuando una persona realmente quiere aportar en cualquier área, y ellas querían.

En Goikoa muchas personas siguieron de cerca este reto ¿qué se siente al notar el apoyo incondicional de tanta gente? 

Creo que ellos mismos no son conscientes de lo que ha supuesto para mí. No hubo un día que no recibiera un mensaje o llamada de alguien de Goikoa. Fueron parte de la “gasolina” para llegar a Santiago.

¿Qué dirías que ha sido lo más gratificante de este reto?

La visibilidad generada en los distintos medios de comunicación por los cuales transcurría el reto, y la infinidad de aportaciones de particulares y organizaciones que han posibilitado un impacto directo en incrementar las condiciones de vida de la población saharaui.

El completar el reto obviamente también supone una satisfacción personal, pero queda relegado a un segundo plano. Opino que los 2 primeros factores expuestos tienen mucha más relevancia.

¿De dónde surgió la idea del proyecto? 

Del deseo de querer ayudar y aportar. Cuando comencé este año como voluntario en ATTsF, siendo ésta una organización de un marcado perfil técnico, el director me llamó diciendo a ver si les podía ayudar con su proyecto en el Sahara. Mi idea era ir a los campamentos de refugiados y echar una mano donde lo necesitaran, pero la actual situación sanitaria hizo que no fuera posible. En un principio, pensé que no iba a poder ayudarles, sin embargo, me pregunté si había otra forma distinta de colaborar sin tener que ir a destino.

Una mañana, mientras escuchaba el podcast de un compañero que entrevistaba a una atleta madrileña que volvía desde el sudeste asiático corriendo, fue cuando surgió la chispa. Recordé que tenía pendiente realizar el Camino de Santiago corriendo y ahí fue cuando surgió la epifanía. Cogí el coche y me planté en las oficinas de ATTsF para presentarles la idea. Lo vi muy claro.

El desgaste físico es inevitable ¿cómo lograbas sobreponerte tras cada etapa? ¿Cuál era tu motivación? 

El entrenamiento en la sombra fue clave. No he sido nunca de estirar de una forma adecuada, pero en este reto me di cuenta que no hacerlo era sinónimo de lesionarme. El plano nutricional también era decisivo, para ello me asesoró Javier Angulo.

La motivación se fundamentaba en ese deseo primario de querer ayudar. Tenía que ir llegando a los lugares pactados para generar visibilidad en los medios de comunicación y así cumplir con ese primer objetivo del proyecto.

El objetivo era recaudar dinero para la población refugiada saharaui ¿qué supondrá este impulso económico para ellos?

Recaudar dinero era uno de los objetivos a corto plazo y lo sigue siendo pese a que el reto haya finalizado. Las 3 formas de aportar al proyecto siguen estando vigentes (perfil en ihelp, bizum o transferencia bancaria), ya que debido a la crisis económica asociada, las remesas de alimentos se han visto reducidas y la necesidad de distribución de agua se ha visto incrementada para poder asegurar unos niveles de higiene mínimos.

El objetivo quizás más importante era el de generar visibilidad a la causa para obtener rédito en diferentes ámbitos a posteriori. ATTsF está muy satisfecha en este sentido por lo que ha supuesto y va a suponer. Están surgiendo sinergias colaborativas por las consecuencias colaterales del logro del proyecto y creo que ha supuesto una manera de “sembrar” a medio y largo plazo.

Lo recaudado hasta ahora lo van a invertir en la construcción de 2 talleres de apoyo, pago de mano de obra local especializada y la adquisición de un sistema de polipasto para elevar cisternas en el taller central.

“Este proyecto ha supuesto para mí un crecimiento personal superlativo”.

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